
Título: Dorayaki
Autor/a: Durian Sukegawa
Género: Contemporánea
Publicación: 6/2/2013 (original en japonés) 29/2/2024 (español)
Editorial: Chai Editora
Páginas: 200
Puntuación:
Sinopsis
Sentaro, un joven solitario, pasa los días trabajando en una pequeña tienda de pasteles dorayakis con un árbol de cerezo en frente. Una tarde conoce a Tokue, una anciana un poco excéntrica que prepara una pasta de judías azuki excepcional. Ella comienza a enseñarle la manera precisa de preparar esa pasta y, de a poco, el vínculo entre ellos se convierte en una inesperada y entrañable amistad.
Pensaba que sería un libro que me gustaría mucho, pero a pesar de que es una historia tierna, no me ha provocado nada, me ha dejado muy indiferente y se me ha hecho largo el libro a pesar de ser muy corto, aunque sí que algunas cosas me gustaron, por ello mi puntuación es de 2.5 estrellas.
Durian Sukegawa nos trae una historia intimista sobre los placeres sencillos y la admiración hacia la naturaleza, pero considero, en mi opinión, que no ha logrado transmitir del todo lo que pretendía. Lo he visto, en general, como que no había mucha profundidad ni desarrollo, sino algo más superficial, por lo que no he conectado con la historia. Sé que es una historia sencilla, y disfruto de esas historias, pero esta la he sentido muy plana y no me ha llegado del todo.
Durante la lectura me estaba gustando lo que se contaba, luego, al ver que no pasaba nada que me generara interés, fui leyendo con más desgana. Más tarde, hubieron algunos momentos que me parecieron interesantes y me gustaron, pero como no se desarrollaba más, volvía a perder el interés. Se me estaba haciendo muy largo y lo que me interesaba que se desarrollara no se hacía. Los momentos emotivos me gustaron, pero me dejaron muy indiferente, en fin, el final esperable y se entiende bien el mensaje, pero la forma de transmitirlo no era muy clara, quizás la historia peca de pretensión.
La trama es sencilla con una estructura simple y lineal. El argumento también es simple y se tratan temas como la discriminación, la vergüenza, la búsqueda de un sentido… Los temas que se presentan son interesantes, pero la ejecución de ellos no me convenció, se quedó muy superficial. Y la historia en sí, de una anciana que cambia la forma de ver la vida de los dos jóvenes con los que se topa… se veía bien, pero lo mismo, le falta más profundidad.
Esta historia se ambienta en Japón en la época actual. Tiene un ritmo y una tensión narrativa lentos. Se cuenta en tercera persona desde el punto de vista de Sentaro, uno de los protagonistas. Los capítulos son cortos y se leen rápido.
En cuanto a los personajes, Sentaro, Wakana y la señora Tokue. Son personajes que no me produjeron casi nada. Son muy sencillos y casi olvidables. El único que me generó algo de interés, y conocer su pasado me generó tristeza, fue el personaje de la señora Tokue, pero no se ve mucho de ella, a pesar de que es un personaje clave. Sobre las relaciones que se establecen entre los tres principales, Sentaro, Wakana y Yoshi, no logré ver bien la estrechez que parecía haber entre ellos, me pareció muy precipitada.
El estilo del autor es sencillo e intimista.
En conclusión, este libro no me ha convencido. Es una lástima.
Y a vosotros, ¿conocíais el libro?, ¡Os leo!
P.D: os pido que si hacéis algún comentario con spoiler lo advirtáis antes, podéis poner: ¡spoiler! + vuestro comentario.
¡Gracias!
